miércoles, 25 de enero de 2012

Trabajo para clase

Aquella tarde lucía un tibio sol de invierno, acababan las clases y estaba tan contenta de verle, aunque no había sido un buen día...
Empezó como un día normal, las chicas subimos primero, aunque, como a los chicos, a mí también me parecía muy temprano todavía, faltaban tres minutos para las ocho en punto, y además, quería seguir quedándome allí de pie, viendo como hablaba de fútbol, que el Mirandés ganó al Espanyol, que no sabía cuando era el partido Barça- Madrid... o de que coñazo eran algunos profesores... Al fin y al cabo se reía, y me encantaba verle así.
No me gusta nada la idea de que le hayan cambiado de sitio y esté en la esquina contraria a donde estoy yo sentada, lo que es muy jodido para verle sonreírse cuando se gira a mirar a sus otros compañeros, ya que hay algunas cabezas por en medio, pero merece la pena hacer un rápido regate entre ellas.
Unas tranquilas horas después, llegamos del recreo, donde no le había visto ni una sola vez, para preguntarle que si podía quedar este domingo, ya que tenemos que quedar a hacer el trabajo de tecnologías... Afirmó. Afirmó y muy decidido, y siguió hablando con los demás. A la hora siguiente, se marchó a Alternativa, dejándome en clase de Religión, aunque nos explicaban que seguiríamos vendiendo cosas para el viaje de fin de curso, al que, tras mucho insistir, también va él.
Tras pasar esa clase, el siguiente recreo e irnos al aula de francés, una de mis compañeras, me anunció una mala noticia: no podríamos ir al viaje de fin de curso, ya que el último día del viaje, teníamos un importante examen, imposible de aplazar.
Un agujero negro invadió mi mente, me senté en mi pupitre, y agaché la cabeza. No estaría con él, y lo peor de todo, no vería a un amigo que iba a quedar allí conmigo, cuando desde principio de curso lo habíamos planeado todo. Me entraron ganas de llorar.
Se lo comenté. Y se sorprendió, mucho. La misma que le había convencido a gastar alrededor de 400€ para ir de viaje a un sitio al que no iban ninguno de sus compañeros, le anuncia ahora que no iba a ser posible...

ME PUTO QUIERO MORIR

Esta redacción iba a ser para un trabajo, pero la cambié por otra, es demasiado personal.

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